Paladar estrecho y disyuntor: qué es
Un paladar estrecho deja poco sitio para los dientes y puede dificultar la respiración. El disyuntor lo ensancha poco a poco aprovechando el crecimiento del niño.
El paladar es el techo de la boca, y su anchura importa más de lo que parece. Cuando es más estrecho de lo normal (a veces se ve alto y en forma de «V»), faltan milímetros para que los dientes quepan bien y para que la lengua y el aire circulen con comodidad.
La solución más habitual en niños es el disyuntor, también llamado expansor palatino. Suena aparatoso, pero es un aparato muy bien tolerado que aprovecha una ventana única del crecimiento infantil.
El paladar estrecho suele verse alto y en pico.
Faltan milímetros para que encajen los dientes.
Los huesos del paladar aún no se han fusionado.
¿Por qué se estrecha el paladar?
Respirar por la boca
Sin la lengua apoyada arriba, el paladar crece estrecho y alto.
Hábitos de succión
Chupete o dedo prolongados moldean el paladar hacia dentro.
Genética
A veces es simplemente el patrón de crecimiento familiar.
Con frecuencia, el paladar estrecho va de la mano de respirar por la boca y de la mordida cruzada. Por eso lo valoramos siempre dentro del conjunto de la mordida y la respiración.
¿Qué es el disyuntor y cómo funciona?
El disyuntor es un aparato fijo que se coloca en el paladar, sujeto a algunas muelas. En su centro tiene un pequeño tornillo que se activa un poquito cada día. Ese empuje suave separa muy lentamente los dos huesos del paladar, que en los niños todavía no están soldados.
Colocación
Se ajusta el disyuntor a las muelas; no se ve al hablar ni molesta al sonreír.
Activación diaria
En casa se gira el tornillo un poquito, siguiendo nuestras indicaciones.
Ensanchamiento
En pocas semanas el paladar gana la anchura necesaria.
Consolidación
Se mantiene un tiempo para que el hueso nuevo se asiente firme.
Es un tratamiento clásico de la ortopedia dentofacial. Los primeros días puede notarse raro al hablar o comer, pero los niños se adaptan sorprendentemente rápido.
¿A qué edad se pone?
El mejor momento es mientras los dos huesos del paladar aún no se han fusionado, algo que suele mantenerse hasta la pubertad. En la práctica, se usa mucho entre los 6 y los 11 años, aunque cada niño tiene su ritmo. Pasada esa ventana, ensanchar el paladar se vuelve más complejo.
¿Qué beneficios tiene?
- Más espacio para que los dientes definitivos salgan alineados.
- Corrige la mordida cruzada asociada al paladar estrecho.
- Mejora el paso del aire y facilita respirar por la nariz.
- A menudo simplifica o acorta tratamientos de ortodoncia posteriores.
Ensanchar el paladar no solo hace sitio a los dientes: también amplía el suelo de las fosas nasales. Por eso muchos niños respiran mejor por la nariz después del tratamiento, lo que a su vez ayuda a que la boca crezca más equilibrada.
✅ Sí
- Activar el tornillo según lo indicado
- Mantener una buena higiene alrededor del aparato
- Acudir a los controles de ajuste
- Empezar dentro de la ventana de crecimiento
❌ Evita
- Saltarse las activaciones diarias
- Dejar de limpiar bien por miedo al aparato
- Esperar a la adolescencia sin valorarlo
- Comer chicles o caramelos pegajosos con él puesto
- El paladar estrecho deja poco sitio a los dientes y dificulta respirar.
- El disyuntor lo ensancha poco a poco con un tornillo central.
- Funciona mejor entre los 6 y los 11 años, antes de la fusión ósea.
- Gana espacio dental, corrige mordidas cruzadas y mejora la respiración.
¿Te han dicho que tu hijo tiene el paladar estrecho?
Valoramos si un disyuntor le ayudaría y en qué momento.
Pide tu cita

